9 dic. 2014

Día 1, un vuelo movidito

Empieza el día pronto, nerviosos por nuestro viaje, nuestro amigo David nos recoge para llevarnos al aeropuerto y como vamos algo sobrados de tiempo nos hacemos un desayuno en Manises antes de salir, llegamos al aeropuerto y empezamos con todo el tramite que tiene esto de viajar en avión, la verdad que estamos acostumbrados.

Se hace la hora y mientras esperamos a que abran los accesos al avión, vemos como toda la gente se amontona por subir los primeros al avión, pero señores! Son asientos numerados y el vuelo no va a salir sin vosotros, ¿es necesario estar 40 minutos de pie? Se despeja un poco la cola y entonces vamos nosotros y cogemos sitio, Sandra tiene suerte le toca ventanilla y a mí al lado de un señor bastante majo, me preparo la Tablet y los cascos para aprovechar el viaje y ver un par de capítulos de Juego de Tronos.

Despegamos y después de 10 minutos de vuelo salta la lucecita de abrocharse el cinturón y el comandante nos indica que vamos a pasar por una zona de turbulencias. El vamos a pasar por zona de turbulencia fue las 2 horas de vuelo con turbulencias y con una angustia de cuidado, mirar que he cogido ya varios vuelos y en la vida me había sentido como ese día, incluso hubo un momento que el avión descendía unos metros de golpe y nos despegamos del asiento con grito de los pasajeros incluido.

Llegamos, por fin!! Las dos horas más largas de mi vida! Ahora toca ir directos hacia la estación de tren para comprar el Rail Pass que nos otorga la posibilidad de viajar hasta 10 veces por el módico precio de 7.50 € cada viaje, como nosotros tenemos idea de hacer exactamente esos viajes nos sale a cuenta, además ya he calculado previamente si vale o no vale la pena. Nos subimos al tren, un lujo por cierto, y vamos recordando el bonito vuelo que hemos tenido. aquí os dejo la imagen de nuestro Rail Pass.

 Nuestro Rail Pass, nos acompañara todo el viaje

Una vez en Brujas el tiempo es algo más fresco que en Bruselas, nos toca abrigarnos y antes de ir al Hotel hacemos una pequeña parada en el Subwey para comer unos bocadillos, aquí nuevamente hago uso de mi perfecto Ingles de "arbarcete" y como bien puedo pido un par de menús, bueno decir que después del viaje de EEUU me voy soltando algo….por decirlo del alguna manera. Con los estómagos repuestos nos vamos hacia el hotel que está cerca de la estación, y hacemos todo el papeleo, las habitaciones algo pequeñas pero todo bien, limpio, céntrico y buena atención, además tenemos suerte de contar con un Carrefour Express en frente que nos servirá para desayunar los días que estemos allí.
Onze Lieve Vrouwekerk 

Aprovechando que es pronto nos vamos a visitar el centro, el casco antiguo de Brujas es pequeño y perfectamente en una tarde se puede ver, pero Brujas es mucho mas, la mayoría de los turistas que visitan este país suele hacer Gante y Brujas en 1 día nosotros tenemos 3 días para visitar esta ciudad. Aprovechamos y vamos hacia el centro al centro y lo primero que nos encontramos es la catedral Onze Lieve Vrouwekerk (facilmente pronunciable) y enseguida el que posiblemente será uno de los rincones más fotografiados de Brujas, el muelle del Rosario.

Muelle del Rosario

Centro de Brujas, Mark

Seguimos paseando por el centro y encontrando rincones preciosos donde tomar fotografías, Brujas es ese tipo de ciudades que no deja de sorprenderte, lo que parece una calle sin salida que no hay mucho que ver esconde unas vistas increíbles de puntos por dónde has pasado pero que al cambiar de marco, cambia totalmente.

Canales de Brujas

Una de las muchas zonas verdes que podréis encontrar

Lógicamente y teniendo tiempo como tengo aprovecho para ver otra de las cosas que me han fascinado, las exposiciones de chocolate, y lo elaborado de estas, impresionante el nivel de exposición que podemos encontrarnos y el nivel de detalle de estas, se nota que han sido meticulosos para trabajar, lógicamente como luego podre comprobar los precios van acorde con el nivel de trabajo, aquí van varias fotos, ojo con la saliva





Seguimos paseando por la ciudad y nos vamos encontrando parques y sitios que se nota que los turistas frecuentan poco, me ha sorprendido la cantidad de bicicletas que hay por la calle y es que aquí tienen a la bicicleta como un transporte más. va cayendo la noche y aprovechamos para cenar algo rápido por el centro, se nota que la mayoría de los turistas ya se han ido y esta todo mas tranquilo, aprovecho para hacer unas fotos nocturnas del centro del brujas y por desgracia para mi compruebo la poca vida que le queda al trípode. tenemos un agradable paseo hacia el hotel y conforme llegamos el cansancio se va notando, llegamos justos para ducha y dormir, mañana día de bici!



saludos!

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