17 ago. 2010

Navarra día 8. Cambiamos de comunidad.


Ultimo día de turismo por la zona, estamos contentos por visitar San Sebastian pero a la vez tristes por que ya nos va quedando poco y yo mas triste aun por que cada vez queda menos para la incorporación a la vida laboral.

El trayecto a San Sebastian es rápido, tenemos buenas comunicaciones y como ya he comentado los peajes no son excesivamente caros así que a la marcha y rumbo al norte. Llegamos a San Sebastian y lo primero que vamos a visitar es el monte Igueldo donde dicen que hay unas de las vistas más bonitas de la ciudad.

Suerte!! Encontramos parking a la entrada así que perfecto! Tenemos dos opciones para subir a Pier o por el funicular que une la costa con la parte más alta de la montaña donde hay un pequeño parque de atracciones y algunos puestos de souvenirs. Vamos paseando por la zona y nos percatamos que es todo bastante caro, esta claro que en un sitio así hay mucha gente que vive del turismo y tiene que cobrar por estar allí, pero cobrar por entrar al W.C. y que luego dentro estén sucios no me parece correcto, espero que tomen nota.
Subimos en el funicular

Subimos al Torreón donde encontraremos el punto mas alto y unas vistas preciosas de la playa de la concha y toda la ciudad de San Sebastian, la chica que atienda la entrada es muy simpática (todo lo contrario de la del WC y la venta de tickets de subida) mientras subimos por las interminables escaleras podemos ver fotos antiguas de cómo era San Sebastian y de cómo antes la gente para bañarse llevaban esos bañadores horribles que tapaban todo el cuerpo. Ya arriba solo se puede decir una cosa, impresionante….las vistas una pasada el viento una pasada las sensaciones únicas, como ya nos decida la mujer de la entrada una de las mejores vistas de San Sebastian y la verdad no le faltaba razón.

Una vez visitado el monte bajamos en coche a la ciudad y como ya pensábamos era imposible aparcar, como ya he dicho San Sebastian es una ciudad “negocio” y no solo hay zona azul.…también hay zona verde así que viendo que es imposible aparcar por ninguna lado vamos a dejar el coche en uno subterráneo donde nos van a sacar un ojo pero en fin… es lo que hay.
Lo bueno es que aparcamos en el centro a lado de la playa, de la zona de comercial, el casco antiguo y el puerto deportivo. Empezamos a caminar por el casco antiguo, calles estrechas donde corre mucho aire y te encuentras grupos de música (muy buenos por cierto) en cada esquina, lo típico de allí es ir de tapeo y claro! No vamos a dejar de hacer algo típico de la zona.

Eso si que es un pinxo!

Mientras nos comemos un magnifico pincho disfrutas de la música que ameniza uno de los muchos grupos que he comentado antes, además el camarero cada vez que ponía un “culin” de sidra hacia el típico espectáculo de levantar la botella y tirar la sidra desde arriba de la cabeza. Salimos del bar y seguimos paseando por lo sitios que nos a recomendado previamente el punto de información tourist info y además de todo lo que había preparado Sandra antes de venir. Nosotros salimos con los deberes hechos y Sandra esta vez ha preparado una guía fantástica.

Grupo de musica que animaba el ambiente


Después de un buen rato paseando y viendo lo más característico de la zona toca buscar un buen bar para comer. Encontramos….. y la verdad por fuera parecía un bar normal y corriente pero cuando entramos al comedor nos quedamos asombrados de lo elegante que era “y nosotros con estas pintas de turistas” pensábamos jaja. Pero nada la comida como siempre con las tres B´s Buenos, bonito y barato. Comimos estupendamente un diez para el restaurante.


Por la tarde tenemos ganas de visitar el puerto y aprovechar para dar un paseo en barco, esto a mi me hace mucha ilusión y encontramos un barco que hace el trayecto desde la playa a la isla de Santa Clara donde hay unas calas preciosas para hacer buceo. El trayecto es muy divertido sobre todo cuando sales de la zona de la concha donde aunque el mar este tranquilo las olas del cantábrico hace que la barca vaya de lado a lado.

 Un buen paseo en barca, economico y divertido

Llegamos a la isla y el barquero nos recomiendo que hagamos la ruta que la rodea y así poder aprecias las vistas, es el tiempo justo para coger el siguiente barco que lleva de nuevo a la playa de la concha, así que para estar ahí parados pues hacer senderismo. Nos encontramos los mismos animales que vimos en San Juan (Bilbao) las rocas llenas de lagartijas y alguna que otra gaviota que no se asusta con nuestra presencia, nuevamente fotos espectaculares.
Playa de la concha desde la Isla

 La montaña parece que se viene abajo

Volvemos nuevamente a la playa y no nos podemos ir de allí sin darnos un baño en el mar cantábrico, la playa será muy bonita pero justamente el día que estábamos allí no me pareció que estuviese limpia del todo y las instalaciones como puede ser duchas o limpia pies no eran del todo buenas. El agua fresca supongo que el no tener el calor sofocante del este hace que la sensación sea mas baja. Pero que no se diga que no nos bañamos.

Disfrutando como un niño

Nos bañamos los dos, menudo frio!

Y ya finalizando el día volvimos al camping, ultimo día de turismo solo nos queda un día de descanso y volver a casa…esto se acaba….

2 comentarios :

  1. Veo que lo pasáteis de lujo en Donostia, así da gusto!...

    Un abrazo.

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  2. ya ves compañero!! menudas vacaciones cuesta volver a la realidad

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