30 may. 2017

Praga día 3, Terezin una visita desgarradora


 Hoy madrugamos un poco más de lo habitual, después de un buen desayuno nos dirigimos al punto de encuentro de los tours por la ciudad, para que no nos pase lo de ayer, previamente hemos comprad 4 billetes de metro, así tenemos para ir y volver. Cuando llegamos nos presentan a Carlos, lleva 4 años afincado en Praga.

Una vez formado el grupo nos vamos a la estación de tren, Carlos nos comenta que comeremos tarde así que aprovechemos a comprar algo de almorzar en las tiendas para comer algo durante el trayecto de tren que aproximadamente es de una hora, este trayecto es el mismo que hacían los Judíos cuando los llevaban al campo de concentración, pero lógicamente no con las comodidades que vamos nosotros.

Sobre las 12.00 del medio día llegamos a Terezin, tenemos un corto paseo hasta el centro de la ciudad de camino pasaremos por el cementerio y por el crematorio, aquí entramos y la sensación es indescriptible, nos explican que los cuatro hornos funcionaban durante 24 horas al día y vemos como dentro de este hay varios pisos, para que una vez incinerados pudiesen recuperar las joyas de los muertos.
Seguimos de camino al centro de Terezin y pasamos por la casa ceremonial aquí vemos los por primera vez los famosos dibujos de los presos, al verlos te haces una idea de cómo era la vida allí y del engaño que los nazis hicieron al mundo con su famoso campo modelo, lo vendieron como un resort para los judíos cuando realmente era su propia tumba. Seguimos caminando y ahora si entramos en Terezin, lo que más no impacto fue que aún vive gente y lo destrozado que esta todo, durante todo el tour Carlos no deja de explicarnos la historia de la ciudad, y nos muestra con todo detalle cómo se vivía en la época de los nazis.
Llega la hora de comer, vamos a un pequeño y humilde restaurante dentro de Terezin, aquí nos sentamos con unas chicas madrileñas que viajan todas juntas, nos reímos bastante con ella, la comida la hemos pedido previamente, Carlos nos recomiendo estofado, y si Carlos dice eso, la opinión de él va a misa, estofado con patatas que estaba de lujo, además la comida nos costó 13 € los dos.
Después de comer entramos a la pequeña fortaleza, aquí se recluían a los presos políticos más problemáticos para el régimen Nazi, esta tal cual, celdas, baños, quirófano… además en Praga anochece muy pronto y cuando salimos de la pequeña fortaleza esta cayendo el sol y entre las historias que nos cuenta Carlos y lo tétrico que es todo los pelos los tenemos de punta.
Volvemos en el tren con nuestras amigas Madrileñas, nuevamente risas y alguna que otra cabezada, una vez allí nos despedimos de Carlos y de nuestras nuevas amigas, vamos al teatro negro pero no quedan entradas, de vuelta al hotel cenamos en un restaurante Thai y a dormir.

Os dejo un vídeo del día


Saludos!

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