27 may. 2014

Día 12 - Long Beach durmiendo en el mítico Queen Mary



Saludos.

Como ya dije en el anterior post del viaje, cuando llegue al hotel estaba desecho, con vómitos y escalofríos, me acosté asustado de que al próximo día me levantase peor, ya tenía en mente buscar un sitio donde comprar aquarius o algo por el estilo ya que tenía el estomago descompuesto.

Cuando me despierto me encuentro bastante bien o por lo menos mejor de lo que me esperaba, nos arreglamos preparamos maletas, cargamos el mustang y ponemos rumbo hacia Los Ángeles, la salida de Las Vegas de lujo, los accesos y salidas de esta ciudad no tienen perdida y son una maravilla, la carretera hacia Los Angeles todo recto y sin perdida, conforme nos avanzamos hacia el oeste vemos como la cantidad de coches aumenta.


Primera parada, Calico Gost Town, bueno que de pueblo fantasma tiene poco pero es curioso visitar sus instalaciones y como habíamos visto en varias webs que lo recomendaban pues dentro que vamos. Calico es un antiguo pueblo minero que fue abandonado hace muchos años, del pueblo original solo queda una casa medio en ruinas, todo lo demás es una recreación donde en cada casa hay o una tienda de souvenir o un restaurante pero todo vestido como en la época que el pueblo era más activo, incluso los dependientes van vestido de época.


Nada más entrar y pagar la entrada te dan un plano con que zonas visitar y que visitar, nosotros fuimos directos a las tiendas de souvenirs y hacernos fotos en todos los sitios posibles y como no practicando mi deporte favorito hacer el monguer! La visita aunque no es obligada ni tampoco os perdéis gran cosa si no vais, no deja de ser curiosa ver la forma de como vivían antes y sobre todo poder entrar a la mina que está en la parte más alta del pueblo, que por cierto tiene entrada a parte.


Después de la caminata por el “pueblo fantasma” toca llenar el buche y decidimos parar en el peggy sue que está muy cerca de la entrada, como aun estoy algo tocado del estomago incrédulo de mi, decido pedir una ensalada, yo me imaginaba que sería una ensalada tipo española, lechuguita, tomate, aceite…. Y una leche! Eso tenia de todo menos verde, incluso salsa de 4 quesos por encima, y es que mira que son guarros estos americanos para comer!! Sandra no deja de reírse de mi durante la comida y es que solo de verlo me dan ganas de volver a vomitar! Salimos del local con un sucedáneo de café en la mano, porque vamos esto no es café! Y ponemos rumbo Longh Beach para ir del tirón y poder visitar tranquilamente el Queen Mary.



Llegamos y el Barco impone, imaginaos el mítico Queen Mary, la cantidad de gente importante que ha viajado en ese barco y ahora estamos nosotros, en la entrada vemos que dentro del barco hay carteles ofreciendo espectáculos como “fantasmas del queen mary” y visita el Submarino que hay atracado al lado, como ya visitamos el pampanito pues no vamos, y los fantasmas….no nos hace mucho. Aquí la anécdota del barco:


El Barco es grande, muy grande! Llegamos hacemos el Check Inn y nos dan la ultima habitación, vamos al final, cargados con la maletas y llegamos y… tarjeta no abre, bien, vuelvo para atrás le digo al de recepción lo que me pasa y me da otra…vuelve a la habitación y…no abre… mierda! Vuelvo para atrás me vuelvo a quejar y joder!! No vuelve abrir!!! Ya de los nervios cansado y viendo que estamos perdiendo el tiempo cojo al de recepción y le explico que de una santa vez que me de una tarjeta que abra la puerta por que no es plan de estar haciendo footing por el barco, tal es mi cara de enfado que nos da una habitación más cerca y más grande! Yuju!



Dejamos maletas revisamos la habitación que esta exactamente igual que en la época que el barco surcaba los mares y nos vamos a recorrer todo el barco, es difícil describir como es el queen mary, lo bonito es recorrerlo y buscar todos sus rincones con encanto, da gusto perderse por su cubierta y imaginarse a la gente rica de la época paseando por allí. bueno ahora hay alguna diferencia, tenemos un starbucks y tiendas, pero la base sigue siendo la misma.

Cogemos un bus que nos lleva al embarcadero y a las zonas de ocio, aquí nos aventuramos a cenar sushi el cual no nos gusto nada y este fue el único sitio donde no dejamos la tipica propina de los USA y es que el trato no fue nada acertado, y eso que el sitio tiene fama ya que tienen fotos con varios actores famosos, pero nada, no nos gusto ni los platos ni el trato así que nada, aprovechamos para pasear por la zona y hacer fotos al barco. la vuelta al barco un poco caótica, menos mal que topamos con otras parejas de americanos que iban hacia el mismo sitio y nos echaron un cable.


directos a la cama que al día siguiente toca cruzarse la ciudad en coche y no es tarea fácil


saludos!

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