24 nov. 2015

Día 04. Nos vamos al norte, Chiang Rai


Hoy toca madrugar, pero madrugar como nunca, sobre las 3.30 de la mañana suena el despertador, como es tan pronto no tenemos ni desayuno, así que cogemos el picnic y nos lo comemos mientras esperamos a la furgoneta que nos tiene que llevar al aeropuerto. Una vez allí facturamos equipaje y nos dan la buena noticia que la compañía con la que volamos dispone de zona VIP y tiene una sala de estar con wifi, café y todo tipo de bollería para sus clientes totalmente gratis. Así la espera se hace más amena.

Hasta Chiang Rai tenemos 2.30 horas de vuelo, así que en anda estamos allí, nos recibe nuestro guía Er, un hombre de unos 40 años muy arreglado y muy simpático, nos comenta que tenemos que esperar un poco a otros compañeros que están a punto de llegar, mientras tanto hablamos con la gente que acabamos de conocer y compartiremos unos días con ellos, una pareja de Cataluña y otros vascos, gente muy maja y que nos sirve para intercambiar experiencias de Tailandia ya que cada uno han hecho un viaje diferente.
Un buen rato en esta barca!
Ahora toca remontar el rio Mekong con lancha, esto nos adentrara en lo más profundo de Tailandia dejando atrás cualquier signo de ciudad o poblado grande, durante todo el día nos encontraremos poblados y zonas rurales que nos muestras como viven por el norte del país, el viaje lancha dura aproximadamente una hora y nos muestras los grandiosa que puede ser la jungla.
Fuera borda!!
Una vez en los poblados del norte nos reciben unos niños siempre dispuesto  vendernos algo y gente del pueblo que estará encantada de fotografiarse con nosotros por unos pocos Baths en cada sitio se ganan la vida como pueden y si eso sirve para que gente pueda vivir mejor, pues a colaborar un poco. Seguiremos ahora mismo andando por los poblados y por dentro de la jungla, es fácil pasar por delante de una casa y ver como tienen sueltos gallos, cerdos etc incluso alguna serpiente pitón de mascota, vamos lo normal que te encuentras por cualquier lado…
Poblados del norte
Gente simpatica
Otro poblado
Nos recoge nuestra furgoneta ahora nos dirigimos al museo del opio, aquí nos muestran cómo se consumía y producía esta esta famosa droga que estaba tan extendida en este país, hasta que el gobierno metió mano, el museo es curioso de ver ya que nos explica como es el proceso de elaboración desde el cultivo hasta el cliente final. Por fin se hace medio día y ya nos toca ir a comer, llevamos desde el desayuno sin llevarnos nada a la boca y tenemos un hambre de lobo. Volvemos a coger la furgoneta y Her, nuestro guía nos indica que en escasos 15 minutos estaremos en el restaurante donde vamos a comer.

Llegamos al triangulo del Oro, frontera de Laos, Myanmar y Tailandia, allí mismo con vistas al rio Mekong que es una de las fronteras naturales de estos países comemos en uno de los que serán de los mejores restaurante que visitemos durante las excursiones, todo el grupo salimos bastantes satisfechos, no sé si porque realmente teníamos mucha hambre o porque estaba bueno, la verdad que la gastronomía Tailandesa nos encanta ya que la base de arroz y tallarines nos gusta, y todo esto acompañado de pollo, gambas y varias salsas no aptas para los que no le gusten el picante, para beber además del refresco estrella en todo el mundo, tenemos también la cerveza Chang, de sabor suave que en algunos casos nos acompaña en la mesa.
Vistas al triangulo del oro
Después de comer y de algunas compras por la zona, nos toca traslado al hotel wing Inn en Chiang Rai, nos sirve para dar una cabezada en la furgoneta y así hacer algo típico español, la siesta. Llegamos a Chiang Rai y nos van dejando a cada uno en el hotel, nosotros después de coger habitación nos vamos a descansar a la piscina que está completamente vacía de gente y la tenemos para nosotros solos, aprovechamos para tomar un coctel y descansar, nuestro siguiente punto es ir al night Bazar de Chiang Rai, que siendo sábado ya sabíamos que además de poder hacer compras tenemos cena con espectáculo en la calle, perfecto!
Entrada night bazar
Espectáculo gratis para todos
gastronomía tailandesa
 Aquí en el night bazar hay dos zonas de restauración, una más cara para los turistas y justo en la calle de atrás una más económica donde va la gente de la ciudad, se diferencias claramente ya que en la de turistas los asientos son troncos de madera muy bien puestos y la decoración es más elaborada, en la otra son sillas de metal en la calle, la diferencia de precio entre una y otra es abismal y lógicamente en la segunda podremos comer comida típica de allí. Así que nos aventuramos a probar en la económica y pedimos un combinado de fritura, pinchos de pollo, de cerdo y algo de pescado, todo esto por…. 3 € los dos!
Buena cena, buena compañía, buen sitio
Después de estar un rato por ahí, estamos algo cansados, aunque hemos dormido algo en la furgoneta, nos hemos levantado a las 3.30 de la mañana, toca recogernos al hotel, mañana tenemos otro día movido!

y como en las demás entradas un vídeo del día:


Saludos!

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